Una sonrisa con ojos cerrados y lengua afuera que se lee como diversión despreocupada y payasa — menos coqueta que la versión con guiño, más como reír tan fuerte que se te cierran los ojos. Se usa comúnmente para reaccionar ante algo ridículo o absurdamente gracioso, más que para molestar a una persona en concreto.
Palabras clave: cara, cara con ojos cerrados y lengua fuera, lengua, ojo, sabor