Parte del clásico set de los 'tres monos sabios' (no ver/no oír/no hablar del mal), enraizado en un proverbio japonés de siglos de antigüedad (originalmente vinculado a un tallado del santuario Tōshō-gū) sobre evitar exponerse a las malas influencias. Hoy se usa de forma mucho más casual para la negación plausible de 'yo no vi nada' o para taparse los ojos ante algo incómodo o escandaloso.
Palabras clave: cara, mal, mono, mono con los ojos tapados, prohibido